Bandoleros y Viajeros Románticos

“El aire de la montaña, el creciente sol, el apetito, la variedad de cosas y personas pintorescas que encontrábamos y el inminente peligro, trocaban mi vida en una delicia,” Benjamin Disraeli (1830) Home letters.

Fuente: Museo del Bandolero
Fotografías: Turismo de Ronda

BANDOLRES

Siempre la imagen del Bandolero ha estado muy ligada a Ronda y Andalucía… un individuo pintoresco, un justiciero que quitaba al rico para dar al pobre… pero como todo, existen matices, y al final, no todos son tan malos como los pintan, ni tan buenos como quisiéramos.

Asalto_de_ladronesHistoria del Bandolerismo
El bandolerismo como fenómeno, no se puede reducir a una determinada época histórica, ni ubicarlo en ciertas zonas geográficas; va ligado a la opresión y al descontento social, aunque serán los siglos XVIII y XIX los que verán el bandolerismo en su más alto apogeo.
En España, durante la época romana, Viriato era calificado como capitán de bandoleros. De él continuamos con los almogávares, siempre habitantes de las fronteras y buscando el sustento de sus personas en sus enemigos, o los monfíes, moriscos salteadores, atacantes de los habitantes de las llanuras.
Coincidiendo con el nacimiento de la novela picaresca, el bandolero se transforma en pícaro, con la habilidad mental y física que le caracteriza.
En esta época surge la concepción más clásica del bandolero, en ocasiones violento y en otras luchador por las causas más desfavorecidas, incurriendo en lo que los románticos trasladaron a través de leyendas e historias reales fuera de España, haciendo del bandolero una figura idealizada de mártir de las causas injustas y la opresión social y política.
El rasgo característico del bandolerismo, es el alzamiento de ciertos hombres, generalmente de estratos sociales populares, contra las órdenes establecidas, violentando las relaciones entre pobres y ricos.
Pero va a ser el reparto de tierras y las imposiciones que esto conlleva, junto con el empobrecimiento de la población, acentuada por la invasión francesa, la que da pie al florecimiento del fenómeno durante el siglo XVIII.
Los bandoleros roban sin piedad a unos para, a veces, ceder generosamente a otros el producto de lo robado, convirtiéndose en los verdaderos benefactores y protectores de los ámbitos rurales más castigados por la pobreza y en ocasiones la hambruna.

¿Por qué eligieron Ronda?
Desde el punto de vista militar, los bandoleros toreros, cantaores de flamenco y en sus comienzos contrabandistas, escogerán la Serranía de Ronda, por las características geográficas que sus montañas les proporcionaban, como centro de operaciones, haciendo lo mismo con otros lugares como Sierra Morena, Sierra Nevada y otros refugios montañosos de Andalucía.

La creación de la Guardia Civil
El contrabando y el bandolerismo, supusieron un verdadero problema para las autoridades y fuerzas del orden.
Y es así, que durante el reinado de Isabel II y como sustento a la monarquía, ante la inseguridad y la delincuencia, se decide la creación de la Guardia Civil, a través de dos decretos en el año 1844 (27 de marzo y 13 de mayo) bajo las premisas de: “conservar el orden público, la protección de la personas y las propiedades y el auxilio que reclame la ejecución de las leyes”.

Asalto_al_cochePersonajes de novelas
A través de la historia y en los siglos XVIII y XIX, nacieron los bandoleros más conocidos y recordados por el pueblo andaluz; los cuales harán fructificar de un modo destacable la publicación de romances sobre sus vidas y aventuras, novelas picarescas, folletines pseudohistóricos, pequeñas obras teatrales, novelas históricas, productos gráficos y todo tipo de documentos que van desde los cómics a las películas, pasando por una gran variedad de grabados y litografías.

En los siglos XVIII y XIX, nacieron los bandoleros más recordados por el pueblo andaluz; los cuales harán fructificar de un modo destacable la publicación de romances sobre sus vidas y aventuras.

Los viajeros románticos
En los siglos XVIII y XIX, como consecuencia de la industrialización, el desarraigo y la destrucción de parte de la naturaleza y costumbres populares de algunos países, jóvenes pudientes del norte de Europa viajaban en busca de lo auténtico, lugares que conservaban tradiciones y paisajes. Emprendían el camino hacia el sur, a la cuna de la cultura europea. Andalucía fue uno de los destinos elegidos: Sevilla, Córdoba, Granada, pero también caminos y pueblos como Ronda. Buscaban aventuras, conocer bandoleros y contrabandistas. Mitificaban los encuentros con los locales y transformaban en tópicos las tradiciones.
Ronda era para estos viajeros un lugar insólito, y desplazarse hasta ella constituía una experiencia que servía para descubrir algunos de los elementos “atávicos” de la cultura del Sur de Europa, que ya habían desaparecido en sus países de origen.
Por el camino se corría el riesgo de encontrarse con arrieros, contrabandistas y bandoleros que poblaban los caminos. Los arrieros proveían al viajero de reatas de mulas expertas en esos caminos, distribuyendo todo tipo de mercancías a los habitantes de la zona. Los contrabandistas, personajes cercanos y familiares de los serranos, comerciaban con telas, vestidos, tabaco y todo tipo de productos que saltándose a los aduaneros, a veces compinchados con ellos, introducían la mercancía desde Gibraltar sin pagar impuestos y llegaban a veces hasta la capital del reino haciendo oídos sordos las autoridades inglesas ante las quejas de las españolas. Por último los bandoleros, figura idealizada por los románticos, eran personajes considerados entre forajidos y héroes; algunos viajeros se encargaban de difundir sus hazañas no siempre ciertas. Se aconsejaba a aquellos románticos viajar con una cantidad mínima de dinero, relojes y ropas para ser entregados a ellos y siendo de gran frustración si al final del viaje no se los hubiesen topado. Se cuenta que José María “el Tempranillo” desvalijó a más de ciento diez viajeros en una mañana de camino a la feria de Ronda.
Algunas de las frases que escribieron estos viajeros sobre Ronda: “Recuerdos históricos, leyendas populares, raros monumentos, costumbres diferentes, efectos sublimes de una naturaleza grandiosa, caminos difíciles e ignorados, Ronda posee todo cuanto puede atraer la curiosidad del temerario viajero.” Antoine de Latour (1848) Études sur L’Espagne.
“Ha habido una tormenta esta noche, viento y lluvia. Miro por la ventana: es hermoso el efecto de la luz de la luna quebrando la niebla en el puente. Cuelgan blancas viviendas, que siguen el curso del río en el fondo del abismo…” Washington Irving (1828) Journal.
“Es la maravilla de Ronda, es el Puente, no tiene otro nombre: se le llama el Puente, al igual que a Roma se le conoce por “La Villa”. El Puente es Ronda.” Anatole Demidoff Souvenirs d’un voyage exécuté en 1847.
“Toda mi vida me perseguirá ya la visión de Ronda. Su Puente, levitando entre el cielo y el averno, sus aguas abismadas, sus montañas barnizadas de ocre y humo, sus hombres tostados como su tierra: ese fantástico recuerdo será eterno gozo de mis noches en vela.” Marqués de Custine (1831) L’Espagne sous Ferdinand VII.

“Pasados los tres días de la feria, se disipó la multitud que congestionaba Ronda. Me sentía mejor con la soledad que tan bien se acomodaba al carácter romántico del paisaje. El Tajo era uno de mis destinos favoritos.” Edmond Boissier (1837) Voyage botanique dans le Midi de L’Espagne.

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