El sueño de Rafael Sánchez de Icaza…

6 apasionado galope

Querido Carlos:
El viernes estuvimos hablando de que el sueño es esencial, de lo que significaban los sueños para el movimiento surrealista; de las ocasiones en que soñamos con exposiciones completas que se van borrando poco a poco al despertar y que quisiéramos guardarlas; de las veces que soñamos a colores obras que nos atraen y de cómo lograr pintar esos cuadros de los sueños sin que se pierdan en la vigilia. Pues soñé con una exposición y te quiero proponer que la exhibas en tu muy prestigiada galería.
1a portada trilogia al sol catalogo 2En el sueño me encontré con Siqueiros quien me decía: “El pintor que niega el recurso de la fotografía, es como el médico que niega el recurso de la imagenología” y me abría la puerta de la galería, entraba y me veía vestido de oro en el largo túnel de cuadrillas de la Plaza México. De pronto estaba yo como un torero a punto de partir plaza con el compromiso, el miedo, la expectativa y las ganas de triunfar.
Al igual que los toreros, contaba con un ayudante como subalterno de confianza, que me auxiliaría en todas las faenas. También un apoderado, un empresario y rodeado de fotógrafos y público como en una exposición en esta galería, que al mismo tiempo, era la Plaza México.
Salía vehemente del toril un astado de zafiro y yo miraba desde ahí adentro como corría hacia la luz del ruedo mientras una bailaora flamenca que simbolizaba la fiesta más culta del mundo, le arrojaba un puñado de colores que representaban cada tono de los trajes de luces que le esperaban en el redondel. Un ave blanca que significa el blanco de los pañuelos, se cruza frente al toro, ahora de oro, en su impetuosa aparición en el ruedo, como presagiando el triunfo. Y apareció una trilogía: hombre, caballo y toro berrendo brillaban en un emocionante cite a la blanca luz del sol.
Y yo veía las imágenes como fotografías en movimiento, como fragmentos de video o cine congelados, que cuando me acercaba a ellas atraído por el color, las tocaba y en ese momento se volvían pinturas y yo estaba dentro y fuera de ellas. Tres hermosas mujeres desde el público me gritaban: “¡Hay que dibujar con luz y pintarlo con los dedos!”.
En la plaza era de día pero volteaba al cielo y era de noche, vi como cruzaba el firmamento Zeus raptando a Europa. Había caballos corriendo por el callejón que galopaban sobre las formas abstractas que la pasión tomaba. Mientras, un profundo y largo grito de ole bajó del tendido al ruedo para acompañar un cadencioso lance a la verónica. Se oyó una voz sentenciosa que venía del subsuelo: “las corridas deben desaparecer”. Entonces la noche cubrió el cielo y la plaza estaba habitada sólo por los recuerdos de tardes imborrables que la luna como faro de la cultura, iluminaba volviéndolos permanentes.
De pronto mi ayudante me hizo voltear a la barrera y aparecieron los seis toros de la corrida, seis colores seis, distintas expectativas de cómo enfrentar la vida y me decía que escogiera los que quisiera “pintorear” (supongo que es pintar toreando) ahí en el sueño y recordaba: “el sueño es esencial”.
Y entonces, atraído por la indescriptible sensación que en el sueño vivía al convertir todo eso en pinturas, en el acto de mezclar, dibujar con luz, extender y volcar los colores sobre las paletas y en los lienzos impresos, le puse este título a mi sueño: “Atracción Cromática”. Espero que te atraiga la idea y estés de acuerdo en presentar esta obra en tu galería. Ojalá que así sea.
Recibe un abrazo de tu amigo.
Rafael…

galeria crom (44 de 60)…y su realización

En pasados días, para ser más precisos, del 13 al 23 de abril, tuvo lugar la magna exposición “Atracción Cromática” de uno de los artistas mexicanos más versátiles de la actualidad:

Rafael Sánchez de Icaza.

Esto sucedió en la Galería Misrachi, ubicada en Santa Fe.
Esta exhibición constó de más 10 obras de gran formato de temas taurinos y ecuestres plasmados en el muy particular estilo del artista, denominado “Surrealismo Geométrico”.
Es un pintor que durante las décadas de su trabajo, ha evolucionado en su estética y su técnica. Los temas de su obra son diversos y se destaca con brillo propio, imponiéndose en el arte taurino y ecuestre nacional e internacional con un singular e inconfundible estilo.
En sus obras se dan cita las mismas escenas de la tauromaquia, que ya se veían en los palacios de Creta y que hechizaron a Picasso, bajo el signo de una expresión plástica que el mismo autor ha denominado Surrealismo Geométrico.
Hay una coincidencia entre el enfrentamiento del hombre a la fuerza bruta natural y lo representado por una tirantez paralela de estilos tan dispares como el cubismo y el futurismo en conjugación con el simbolismo y el surrealismo.
Si pudiéramos llamar su obra de otra manera, esta sería: la obra total, porque parece ambicionar, incluir y rebasar toda la historia artística del siglo XX y presentar -tarea casi imposible- la multiplicidad del arte y de la vida en su obra pictórica y con su propia estética.
Esta exposición presentó la obra más reciente del artista en un ejercicio surrealista, basado en su inconfundible estética y en sus propios sueños.

Carlos Misrachi.

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