Portugal y sus sabores

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Aceite de OLIVA / Sabor a LISBOA
Sabor a PORTO y NORTE

Portugal tiene una gastronomía tan rica y variada como su paisaje.
El mar imprime su sabor a la cocina portuguesa. Desde un sencillo pescado a la parrilla, siempre fresquísimo, hasta los deliciosos mariscos que abundan en todo el litoral.

Polvo Lagareiro 2

Barbecue Lunch
¡En Portugal se encuentran los mejores pescados y mariscos del mundo!… y hay diversas formas de cocinarlos, como con las cataplanas y las calderetas.
En platos elaborados a base de carne, destaca el cocido a la portuguesa, mezcla de carnes, verduras y embutidos variados, cocidos de forma suculenta.
De norte a sur de Portugal, hay excelentes carnes DOP (Denominación de Origen Protegida), ya sea de ternera, cerdo o cabrito.
Y también frutas y verduras que conservan el sabor de antes, algunas de ellas también cuentan con DOP, porque muchas incluso, provienen de producciones de tipo biológico. ¡Y los quesos! Basta con mencionar el Serra, pero todos los del Centro de Portugal, del Alentejo o de las Azores son deliciosos.
Los dulces, con raíces en los muchos conventos en los que se preparaban, todavía hacen que hoy “demos gracias al Cielo”. Y no podemos dejar de probar un pastel de nata con un café expreso.

De aroma afrutado, ligeramente espeso, de color dorado o amarillo verdoso, amargo, picante o más dulzón, suave o intenso.

Aceite de oliva portugués
El clima mediterráneo ha tenido una enorme influencia en Portugal, y aquí el olivo define el paisaje desde tiempos inmemoriales. La calidad de los suelos y los cambios climáticos determinan las variedades de los olivos y, en consecuencia, la calidad y diversidad de los aceites que se producen.
De este modo, en torno a este ingrediente esencial de la cocina portuguesa podemos descubrir cada una de las seis regiones con Denominación de Origen Protegida (DOP) de la producción de aceite de oliva: Trás-os-Montes, Beira Interior, Ribatejo, Moura, Alentejo Interior y Norte Alentejano.
En Trás-os-Montes, en el extremo nordeste de la región de Oporto y Norte de Portugal, el cultivo del olivo y la producción de aceite se concentran principalmente en la llamada “Terra Quente”, que abarca los municipios de Valpaços, Mirandela, Macedo de Cavaleiros, Vimioso, Izeda (Bragança) Murça, Alijó, Alfândega da Fé, Mogadouro, Vila Flor, Carrazeda de Ansiães, Tabuaço, Torre de Moncorvo, Vila Nova de Foz Côa y Freixo de Espada à Cinta. Después del Alentejo, se encuentra la región que más aceite produce en Portugal, en una tierra de montañas y planicies de esquisto, agrestes pero de gran belleza, al igual que los valles por los que discurren espectaculares ríos como el Duero.

DOS FOTOSSabor a Lisboa
Comenzando por la sardina asada y acabando por los pasteles de Belém, Lisboa cuenta con una gastronomía tan atractiva como la ciudad y la región.
La sardina asada se come en todo el país, pero en Lisboa es tradicional en las fiestas de los Santos Populares, en junio. En verano sobre todo, este plato no falta en los restaurantes típicos o en las terrazas de playa, con pimientos asados y aderezada con el excelente aceite de oliva portugués.
Sin embargo, los barcos que llenan de color los puertos de pesca de la región -Ericeira, Cascais, Sesimbra o Setúbal- ofrecen otros muchos pescados y mariscos para las suculentas calderetas, las sopas de pescado o los sencillos pescados a la parrilla, como el salmonete de Setúbal y el choco frito ¡y es que en Portugal hay el mejor pescado del mundo!

Las diferentes tentaciones dulces ya justifican el viaje y todas se encuentran en los alrededores de la capital: las nueces de Cascais al final de la bonita línea de la costa de Estoril; las quesadas y travesseiros de Sintra o los fofos de Belas en el verde Paisaje Cultural de Sintra, salpicado de palacios y catalogado como Patrimonio Mundial por la Unesco; y nada más cruzar el Tajo en dirección sur, encontramos las tortas de Azeitão. Nuestra repostería no acaba aquí, pero hay algo que nadie se puede perder al visitar Lisboa: en la zona monumental de Belém, en la que también se encuentran dos exponentes del Patrimonio Mundial, hay que probar obligatoriamente los apetitosos pasteles de Belém, un emblema de la repostería conventual que forma parte de la imagen de marca de la gastronomía portuguesa.

Sabor a Porto y Norte
Porto y el norte de Portugal, cuna del país, son conocidos por el carácter auténtico y franco de su gente y por su tradicional hospitalidad.
Entre sus atributos se encuentran una deliciosa gastronomía, acompañada por los excelentes vinos de la región.
La gastronomía regional echa mano de sus recursos naturales, por eso el caldo verde, apreciado en todo el país, es una sopa de repollo que debe sus orígenes a los fértiles campos verdes de la región.
En la parte oeste, delimitada por el mar, la frescura y la calidad ocupan un lugar destacado, ya que toda la gastronomía portuguesa, se enorgullece de tener el mejor pescado del mundo, en opinión de los más famosos chefs internacionales.

Pero en Oporto y en el norte, en los rápidos y abundantes ríos, también se pesca la trucha, la lamprea y el sábalo, que hacen las delicias de los entendidos.
Es una región de buenos pastos, motivo por el cual aquí se crían bóvidos cuyas razas autóctonas cuentan con Denominación de Origen Protegida (DOP), como es el caso de las razas barrosã, mirandesa, maronesa y arouquesa. Al igual que el borrego terrincho transmontano o los cabritos de Barroso.
El cerdo también está presente con variedades regionales no solo en los embutidos de calidad, sino en platos de rojões (carne frita), sarrabulho (carne cocinada con sangre) o en las tripas al estilo de Oporto, tal vez el plato más famoso de la capital del norte. Aquí también existe una variedad de sándwich que es una verdadera institución: la francesinha.

Volviendo al cerdo, resulta obligatorio mencionar que en esta región de montañas, sobre todo hacia el noroeste, se encuentra la mayor zona de cría del cerdo bísaro, una de las razas porcinas más representativas de Portugal.

Entre sus atributos se encuentran una deliciosa gastronomía, acompañada por los excelentes vinos de la región.

Los embutidos de Chaves son famosos por su elaboración tradicional. La alheira (embutido) de Mirandela y Miranda do Douro es muy apreciada, pero su particularidad radica en que no se elabora con cerdo, ya que estaba destinada a la población judía que aquí vivía en la Edad Media. En la Feria del fumeiro de Vinhais podemos adquirirlos todos.

En algunos dulces regionales, sobre todo en Trás-os-Montes, se utiliza el aceite y la miel, que aquí cuentan con Denominación de Origen Protegida.

También hay caza y platos de cabidela (menudillos de ave guisados en sangre). Y platos de bacalao, presentes en todo el territorio luso, pero con recetas propias del norte. Es el caso del bacalao a la Gomes de Sá, a la Zé do Pipo, de las recetas de bacalao a la minhota, a la Margarida da Praça (Viana do Castelo), a la Narcisa (Braga) y muchas otras. En todas se utiliza el aceite de oliva portugués, que en Trás-os-Montes cuenta con una zona productora de gran calidad.

No podemos abandonar Oporto y el norte sin probar la repostería. En Braga destaca el pudin Abade de Priscos y, en toda la región, el leite-creme queimado (natillas), el tocino de cielo o el arroz con leche y la aletría (fideo) dulce. En algunos dulces regionales, sobre todo en Trás-os-Montes, se utiliza el aceite y la miel, que aquí cuentan con Denominación de Origen Protegida.
Con paisajes de gran diversidad, ya sean integrados en la historia, en la verde

SEIS FOTOS

Otras delicias de la gastronomía regional son:
Truchas de río o cualquier excelente pescado de la costa
Arroz de cabidela (menudillos de ave guisados en sangre)
Rojões (carne de cerdo frita)
Sarrabulho (carne de cerdo cocinada con sangre)
Bacalao a la minhota
Aletría (fideo) dulce o un pudín Abade de Priscos.

¡Buen provecho!

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