Profundizando en la Región Dorso-Lumbar

Juan Francisco Lecina Moreno

foto autorAnatómicamente, la región dorso-lumbar está comprendida por dos porciones: torácica y lumbar, y en ellas se integran las vértebras de la 8º a la 18º (18 torácicas y 6 lumbares). Estas vértebras están sujetas entre sí por ligamentos y músculos que las hacen consistentes y con poca movilidad, a diferencia de las primeras vértebras cervicales (cuello). La consistencia es importante, ya que actúan, tanto de protección de la médula espinal, como de punto de sujeción-inserción de los músculos, tendones y ligamentos, para sostener el peso del tronco.
18 pares de costillas -cuya función es proteger las vísceras- se unen a las vértebras por medio de articulaciones. Ocho pares de costillas de cada lado, protegen los pulmones y corazón. Las restantes son las denominadas flotantes, ya que no se adhieren al esternón.
Las vértebras lumbares, que son seis, son diferentes a las torácicas, ya que las apófisis espinosas laterales son más largas, porque en ellas se insertan potentes músculos de la grupa.
La lumbar se une al sacro con la articulación sacro lumbar, la más flexible de la columna, puede flexionarse hasta 20 grados, siendo la encargada de bajar la grupa.

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Ligamentos
En la espina dorsal se encuentran tres tipos de ligamentos:
• Supra espinoso: situado longitudinalmente encima de la espina dorsal. Cuando se tensa, sube el raquis y da soporte a la espina dorsal. Va desde la cruz, hasta el sacro.
• Ventral: va desde la 5ª vértebra, hasta la cola, y actúa contrarrestando al supra espinal.
• Interespinosos: son los encargados de fijar las vértebras entre sí y unirlas, además ofrecen soporte a la espina dorsal.

Músculos
Los músculos de la región dorso lumbar, funcionan de manera antagónica (flexores y extensores), cuando unos se contraen, otros se estiran (como todos los músculos del caballo).
• Extensores:
Longísimo del dorso: va desde la última vértebra cervical, hasta el sacro. Es el encargado de la transmisión del movimiento de atrás, hacia delante y se tensa cuando una de las extremidades motoras se apoya en el suelo.
Multifido: va desde la nuca, hasta la cola. Es el encargado de dar soporte y alinear las vértebras.
• Flexores:
Oblicuos internos y externos: están insertados en la lumbar y son los encargados de flexionar la cadera.
Transversal abdominal y recto abdomen: son los encargados de subir el dorso cuando se contraen, sobre todo en el tiempo de suspensión de los aires.

rellenoFunción Biodinámica de la región dorso-lumbar
Lograr que en el movimiento del caballo, actúen en cadena muchos grupos musculares.

¿Qué cometido tiene la región dorso-lumbar?
Teniendo en cuenta la relación en cadena de la musculatura del caballo, dicha región actúa de transmisión entre el anterior y el posterior del animal. Se encarga de generar la propulsión, la fuerza y el movimiento del tercio posterior hacia delante.
El dorso tiene la acción del denominado “efecto grúa”. Levanta el tercio anterior para trasladar el peso al posterior, y así, tener más libertad y flexibilidad en los anteriores (el caballo tiene un 60% de peso en el anterior y un 40% en el posterior).
El dorso tiene la capacidad de fluctuar hacia arriba y hacia abajo. Cuando hay fases de apoyo, se contrae, y cuando hay fases de suspensión, se estira y sube la musculatura encargada de elevarlo en la abdominal.
En la lumbar se insertan poderosos músculos de la grupa y los iliopsoas, que junto con la articulación lumbo-sacra, hacen que tenga soporte para la propulsión. Dicha articulación tiene la capacidad de flexionarse para bajar la grupa, cargar el peso en el posterior y propulsarse hacia delante.

Importancia del ligamento supraespinal en la biodinámica del caballo
La naturaleza del caballo, no está diseñada para soportar el peso del jinete, y cuando lo tiene que hacer, empiezan los problemas. Debe llevar ese peso con el músculo longísimo del dorso, el cual se fatiga rápidamente. Al dejar de actuar, el dorso se ahueca y las vértebras se acercan entre ellas, ocasionando fricción y en consecuencia dolor, pérdida de locomoción, equilibrio y remetimiento.

¿Cómo lograr que el caballo soporte el peso vertical de forma adecuada?
Los caballos tienen un ligamento llamado nucal, y va de la nuca, hasta la cruz; también tienen el ligamento supra espinal, que va desde la cruz, hasta el sacro. El nucal actúa como una goma, de manera que el caballo, sin utilizar los músculos del cuello, soporta el peso de la cabeza. Con un acertado entrenamiento, podemos hacer que estos dos ligamentos, actúen simultáneamente a favor de una correcta locomoción y musculación.
Cuando el caballo estira el cuello hacia delante y lo baja, el ligamento nucal tira de las vértebras de la cruz, que se adelantan y elevan, en consecuencia, la cruz tira del ligamento supra espinal, que se tensa, ocasionando que el caballo eleve el dorso, alineándose las vértebras correctamente; así, el ligamento supra espinal soportará el peso del jinete, permitiendo al dorso, hacer su función de oscilación, mientras trabajan simultáneamente los músculos flexores y extensores, sin peso añadido. De esta manera, el caballo musculará la línea superior y abdominal, logrando una buena locomoción, equilibrio y remetimiento del posterior, sobre todo en animales jóvenes.

La región dorso lumbar en el PRE
El dorso en el PRE debe ser elástico, con buena longitud, anchura, forma y dirección.
Un dorso con buena longitud, favorecerá la elasticidad y la transmisión; un dorso corto será más fuerte pero menos flexible, y en consecuencia, favorecerá a animales de tracción. El dorso debe ser bien musculado. Las vértebras prominentes, son indicativo de falta de musculación.

El dorso en el PRE debe ser elástico, con buena longitud, anchura, forma y dirección.

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Para analizar y estudiar mejor esta región, tendremos en cuenta varios parámetros:

Dorso
• Situación y forma: el dorso empieza después de la cruz, y en este punto hay una ligera depresión, a partir de la cual, tiende a la horizontalidad, aunque no existe la horizontalidad absoluta, ya que el dorso tiene la capacidad de fluctuar.
El punto de inicio del dorso, hasta la parte más alta del sacro (palomillas), debe ser ascendente, más o menos de 3 a 6 cm. Cuando esa altura sobrepasa los 6 cm, hablaremos de un dorso cóncavo (hundido).
• Longitud: ésta tiene que ser suficiente, nunca muy corta, ni excesivamente larga. Se mide entre la primera vértebra después de la cruz, hasta la última costilla en el tórax. Palpando la última costilla, subiremos hasta encontrar el punto exacto de la vértebra, donde termina el dorso en la columna vertebral.
• Proporciones: las proporciones entre el dorso y la lumbar han de ser ordenadas. La lumbar nunca debe ser más larga que el dorso, debe haber una proporción de ¼ de longitud en la lumbar (teniendo en cuenta al autor Bourgelat, que en su estudio decía que la distancia escápula isquial debe ser de dos cabezas y media).

Lumbar
• Situación y forma: la lumbar se sitúa entre la última vértebra del dorso y la grupa, debe seguir esta misma línea, bien insertada en la grupa, ancha y siempre más corta que el dorso. Debe ser convexa y redondeada en forma ascendente hacia la grupa, bien unida a ella sin discontinuidades; su musculatura debe ser potente y prominente.
• Longitud: debe ser más corta que la del dorso, ya que tiene el cometido de propulsar al caballo.

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Defectos en la región dorso lumbar del PRE

Dorso

• Largo: un dorso largo será más elástico, pero la elasticidad en exceso, le hará perder fuerza, y en consecuencia, nuestro caballo perderá equilibrio y la capacidad de rectitud.
• Corto: un dorso corto será más fuerte, pero menos flexible, con poca capacidad de fluctuar, y en consecuencia, limitado en la propulsión hacia delante, pudiendo haber alcances de las extremidades posteriores con las anteriores. Otro problema de un dorso corto, es que la montura se apoyará en la lumbar, lo cual hará que el caballo pierda la capacidad de flexión de la articulación lumbo-sacra. Estos dorsos son más típicos en razas de tracción, no de galopadores.

El dorso empieza después de la cruz, y en este punto hay una ligera depresión, a partir de la cual, tiende a la horizontalidad, aunque no existe la horizontalidad absoluta.

• Dorso en descenso: El dorso forma una línea descendente hacia la grupa “dorso de jirafa”, en estos casos, el caballo tendrá más movilidad en las espaldas, ya que la cruz esta más alta que el posterior, sin embargo, serán caballos con el tranco más corto y repetitivo.
• Desviación lateral: puede deberse a contracciones musculares o a una anomalía morfológica del raquis o caderas. Los caballos no serán simétricos, tendrán una diagonal más corta que otra (musculando más una).
• Cóncavos (ensillados): al estar cóncavo el dorso, las apófisis espinosas se acercan entre sí, e incluso pueden llegar a tocarse, causando mucho dolor al caballo. Esto impide que el dorso pueda subir, obstruyendo su función de “efecto grúa” y de transmisión del movimiento hacia adelante. El caballo presentará un abdomen prominente, ya que la musculatura en esa área, no actúa correctamente. Si a eso le sumamos el peso del jinete y una pobre musculatura dorsal, tendremos un caballo poco funcional, que contrarrestará esa carencia con otros músculos, para poder mover las espaldas (como el braquiocefálico del cuello) y tendremos cuellos con el borde inferior convexo.
• Dorsos planos: el dorso presenta una planicie en la línea superior, las costillas están mal dirigidas y en lugar de tener una forma ovalada, presentan forma de “tonel”. Esto deriva en dorsos muy débiles, ya que las costillas no dejan espacio al músculo longísimo para ejecutar su función correctamente.

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LUMBAR
• Desunida: la lumbar debe estar bien unida a la grupa. Una desunión trae como consecuencia una debilidad notable del tercio posterior, fatiga rápida y pérdida de impulsión hacia adelante.
• Cóncavo: la concavidad en la lumbar se produce generalmente por falta de musculatura. En este caso, tendremos un caballo débil, con poca capacidad para bajar la cadera y escasa flexibilidad en el galope. Podremos apreciar caballos galopando con los pies juntos y con problemas para trasladar el peso hacia el posterior.
• Largo: una lumbar excesivamente larga, tendrá menos fuerza en la propulsión y el movimiento será oscilante, con pérdida de fuerza hacia delante.
• En carpa: cuando existe una convexidad muy acentuada, estas lumbares son muy fuertes y sólidas, pero poco flexibles, con tendencia a alcances. Sus impulsos son muy duros y son caballos poco deportivos.

Existen caballos que, pese a tener defectos visibles y graves, son capaces de suplir sus carencias, con un entrenamiento adecuado y constante, además de motivación y predisposición al trabajo. Sin estrés, superan sus fallas con otros grupos musculares, logrando ser caballos funcionales y útiles.

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